Recordamos
cuando empezamos con nuestra lluvia de
ideas, más bien parecía el “Diluvio
Universal”, porque las ideas eran muchas, muy variadas y a cada cual más
laboriosa que la otra. Estamos muy contentas con el trabajo realizado, pero
somos conscientes que se nos quedan muchísimas ideas en el tintero, el ratón o
dónde quiera que se queden las ideas en
esta era digital.
Hemos empezado
a dar forma a un proyecto, pero no tenemos la sensación de haberlo terminado.
Igual que las personas crecemos emocionalmente, un proyecto de estas características
lo hace del mismo modo. Dejamos nuestras ideas en “stand by”, de momento tenemos en mente un vídeo stop-motion sobre “El Planeta Emociones”
que no nos deja dormir por las noches.
Por otra parte,
gracias al proyecto hemos aprendido a utilizar aplicaciones nuevas que ni
siquiera conocíamos. Pensamos que nos serán de gran ayuda en nuestro futuro
como maestras. Además, hemos podido demostrarnos a nosotras mismas que somos capaces
de imaginar y de crear nuestros propios materiales y actividades, con la ayuda
de las nuevas tecnologías o de diferentes materiales. La clave está en
mezclarlo todo para conseguir algo único.
A modo de
conclusión, decir que la elaboración de cualquier proyecto o trabajo puede dar
un giro de 180º y el nuestro lo ha dado en diferentes momentos. Todo depende de
la emoción o del sentimiento que se ponga a la hora de realizarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario